¿Cómo usar mis cristales?
Su energía

Primero vamos a hablar un poco sobre la ciencia detrás de la magia de los cristales, porque sí, hay ciencia detrás de esto. Para entender cómo es que interactuamos con los cristales -y con todo lo que nos rodea- hay que tener en cuenta el concepto de la “vibración”, cuyo significado viene a partir de los inventos y experimentos del científico Nicola Tesla.
Tesla descubrió que todo tiene frecuencia eléctrica y energía vibratoria. Einstein dijo que “todo en esta vida es vibración”, nosotros somos seres llenos de energía, hechos de células, que están hechas de átomos que vibran rápidamente, y así hace cada partícula en el universo, vibra y oscila a diferente velocidad. Estas vibraciones son intercambios energéticos, todos nos conectamos e intercambiamos energía de manera constante, la enviamos y la recibimos.
Ahora, regresando a los cristales, si bien es cierto que los cristales -y cualquier tipo de remedio, medicina, creencia, etcétera- tienen la capacidad de inducir un efecto placebo, (que está comprobado puede ayudar a que nuestro psique e incluso nuestra salud mejore) también pueden ayudarnos de forma “real”.
Las piedras, cuarzos y cristales tienen su propia vibración y frecuencia, que viene de su composición molecular. Dependiendo la manera en que se mueven e interactúan, estas vibraciones pueden ayudarnos a mejorar nuestro humor, nuestra mente, y salud de manera considerable, al igual que otras herramientas de bienestar holístico nos pueden ayudar.
Los cristales son como imanes y pueden absorber energía negativa para transmutarla en positiva. Ya que estos son de origen natural (con sus excepciones como la opalina y la lluvia de plata[1]) estos pueden conectar y aprovechar la energía de distintas fuentes naturales como son el sol, la luna, la tierra, y distintos elementos.
Cuando sostienes o pones un cristal en una habitación o cerca de ti, este interactúa con el ambiente y con los puntos de energía que tenemos en el cuerpo, (conocidos como chakras, concepto que aprendimos y tomamos prestado de la tradición Hindú y del Budismo para crear el sistema de chakras occidental), los cristales vibran y promueven el bienestar físico, y mental. De acuerdo a la manera en que uses el cristal puede promover la purificación física, emocional y espiritual; también pueden mejorar nuestra concentración y creatividad.
Son herramientas que vibran de una manera no agresiva para los humanos y animales, estimulan las habilidades de sanación que como seres vivos ya tenemos. Hay cristales que también nos ayudan a balancear energía y a estabilizarnos.
¿Qué hacer cuando recibo mis cristales? Limpiar, cargar y programar
Tus cristales se limpiaron con un sahumerio de salvia blanca o con palo santo antes de ser enviados, pero cabe la posibilidad de que absorban energía en el trayecto hacia ti, si sientes que es necesario, puedes prender un incienso, y pasar el cristal por el humo pidiendo que se lleve toda la energía que absorbió en el camino.
Otras formas de limpiar un cristal son: ponerlos dentro de un círculo o en un plato con sal de grano, limpiarlos con un sahumerio, con agua corriente[2] con o sin sal, agua de florida, copal, bajo la luna nueva, con el sonido de cuencos tibetanos o de cuarzo, poniéndolos sobre la tierra, o con la ayuda de selenita.
Si sientes dolor de cabeza, insomnio o tienes sueños vívidos después de recibir un cristal, calma, es totalmente normal y solo necesitas un par de días para que tu cuerpo se acostumbre a la energía, si es demasiado, puedes limpiarlo antes de trabajar con él.
No es necesario que los cargues inmediatamente después de recibirlos, pero puedes hacerlo si así deseas los puedes poner bajo la luna llena, el sol[3], música que te haga sentir alegre o despierto, o sosteniéndolos /soplándoles suavemente y de forma consciente compartiéndoles un poco de tu energía.
Ya que te sientas listo para trabajar con tu cristal te recomendamos programarlo, lo cual es tan simple como sostenerlo y decirle para lo que quieres que te ayude o te sirva, puedes sostenerlo y pensar en lo que quieres trabajar con él, escribirlo en un papel y poner el cristal sobre él o si lo compraste porque te gustó y ya, puedes saltarte este paso por completo. De cualquier manera los cristales ya saben en qué te pueden ayudar.
Cuando los programas no es algo permanente, puedes cambiar la intención que les das en cualquier momento, límpialos con la intención de empezar de cero y puedes pensar/escribir o decirle que ahora quieres trabajar en otra cosa.
¿Cómo usarlos?

Hay muchas maneras de usar los cristales, desde poniéndolos debajo de la almohada antes de dormir hasta haciendo rejillas para potenciar sus capacidades.
Aquí te damos algunas ideas de cómo usarlos:
- Meditando con ellos.
- Poniéndolos sobre distintas partes del cuerpo, o en los chakras, que podrían ser beneficiados por sus capacidades.
- Llevándolos contigo.
- Poniéndolos debajo de la almohada o cerca de tu cama antes de dormir.
- Haciendo un espacio especial para tus cuarzos.
- Escribiendo afirmaciones en un papel, doblándolo y poniendo un cristal sobre él.
- Poniéndolos en las partes de tu casa donde más pasas tiempo.
- Haciendo rejillas de cuarzo que tengan capacidades similares o trabajen para lo que estás buscando.
Es bueno recordar que las piedras y cuarzos son herramientas para manifestar lo que deseamos, así que trabajan con la ley de la atracción, es importante ser claros con lo que buscamos trabajar, lograr o sanar para atraer los resultados que queremos.
Nota:
En nuestra página ponemos los signos, chakras y elemento con los que se asocia cada cristal, la intención detrás de esto es servir como guía ya que por las características de cada signo es posible que un cristal en su generalidad le sirva más que otro, pero a final de cuentas todos somos totalmente distintos y no podemos entrar en un molde, así que es normal y perfectamente aceptable querer un cristal aunque este no “sea” para nuestro signo o no creamos que necesitamos trabajar con ese chakra. La manera más bella de comprar cristales es simplemente haciendo caso al que nos llama, ya después descubriremos cómo nos puede ayudar.
[1]En Cristales y Deseos nos comprometemos a siempre ser claros y dar información sobre si un cristal es natural, tratado o hecho por el hombre. Es importante recordar que a pesar de que hay cristales que son hechos por el hombre o han sido tratados, no los hace menos poderosos o les resta cualidades energéticas, si tienes preguntas sobre algún cristal no dudes en escribirnos, estamos para ayudarte.
[2] Es importante investigar antes de poner un cristal en agua normal o salada, cristales como la selenita no deben ser mojados, y hay otros que poco a poco pueden desintegrarse si los pones en agua.
[3] Hay cristales que pierden su color al ser expuestos al sol por periodos largos de tiempo (entiéndase muchas horas, si lo pones media o una hora bajo el sol está bien) como la amatista, citrino, turquesa, cuarzo rosa y ahumado. Y hay algunos otros que pueden calentarse mucho o volverse más frágiles como el ópalo.
